Para bajar el Documento completo clickear aquí: Una pedagogía de la Comunicación de Mario Kaplún
A cada grupo le toca uno de los modelos para llevar a escena.
El primer grupo representó el modelo con énfasis en los CONTENIDOS. La dramatización consistió en una
clase de escuela primaria donde se trabajaba sobre la Revolución de Mayo.
En la clase la maestra no
dejaba intervenir a los "alumnos" negándole la palabra y no respondiendo sus preguntas o inquietudes, estaban
condenados al silencio. La maestra tenía un discurso preparado que no permitía
ningún tipo de intercambio. Esto hacía de la clase un espacio estructurado y
monótono.
El segundo grupo
representó el modelo de comunicación y educación que hace énfasis en los EFECTOS. Este grupo dramatizó una asamblea vecinal
con el municipio para discutir sobre el presupuesto participativo. Pero de
participativo parecía que no tenía mucho. Las agentes municipales sabían de
antemano lo que no se podía aprobar, entonces persuadían a los vecinos a elegir
otras propuestas distintas a las que proponían en la asamblea. Por ejemplo de proponer la
creación de un polideportivo pasaron a consensuar actividades deportivas en las
plazas.
El tercer grupo representó el modelo que hace énfasis en el PROCESO. En este caso, los compañeros dramatizaron a un equipo del municipio que responde ante una demanda vecinal por un conflicto de toma de tierras. La respuesta no fue ni evasiva ni persuasiva, los agentes municipales se acercaron al lugar del conflicto para dialogar con los damnificados y los ocupantes, y de esta forma conocer en profundidad la realidad. Si bien no llegaron a un acuerdo inmediato, los compañeros propusieron llegar a una solución en conjunto.
Del primer modelo,
podemos decir que lo más importante es la información. El modelo es verticalista,
unidireccional emisor-receptor, los contenidos son depositados en un recipiente
vacío. El otro no es un sujeto de conocimiento, es un sujeto pasivo.
Es individualista, no se apela
a la interacción con los pares. Se les da la espalda a los compañeros. No hay
un tratamiento de los contenidos. No es crítico, no da lugar a la diferencia.
No contempla la
diversidad.
Esta es una transformación que tenemos que hacer. La modernidad se
define por la exclusión. Tenemos esta matriz y las instituciones como la
escuela y el Estado la reproducen. Construir la diversidad es el desafío. No es
un modelo dialógico. No es creativo. No hay construcción de un
nuevo conocimiento, se da de forma acabada. Solo lo construyen algunos. De
alguna forma el sistema funciona, pero por qué sigue funcionando? Porque se
reproduce y al que lo cuestiona se lo manda al silencio.
Este es un proceso
estructural, es más difícil de transformar.
Del segundo modelo,
podemos decir que su función es manipular, persuadir. Lo asociamos a la
publicidad, a las campañas que buscan lograr un efecto en el otro.
Es un modelo que parece
que transforma pero en realidad el otro
es considerado un sujeto modificable, manipulable. También lo podemos asociar
al modelo conductista. Lo que importa es lo que quiere el emisor, se evita el
razonamiento. El sujeto emisor cree que el otro es activo. El otro es pasivo
porque es manipulable. El primer modelo no busca legitimidad, éste sí.
Es la concepción de modelo
occidental.
Ante la dificultad es más
difícil proponer una alternativa. Es un modelo que facilita las cosas. Pone en
tensión.
El deseo es algo súper
importante para transformar.
El tercer modelo de
énfasis en el proceso, es el que apunta a la transformación crítica. La
respuesta está abierta pero se co-construye. El municipio comparte la
responsabilidad. No evita el conflicto, lo aborda para transformarlo.
En este modelo, el cuerpo
es el que lleva la memoria.
Es horizontal,
participativo, se tienen en cuenta los conocimientos. No niega el conflicto, es
creativo, contempla la diferencia. Critica el pensamiento único, es
heterogéneo, da lugar a lo nuevo. Es transformador. Propone
acción-reflexión-acción, porque arranca en el cuerpo, arranca desde la acción.
Poder armar cauces, un espacio de reflexión de las
acciones. Una forma de generar conocimientos.






